el grupo
MANIFIESTO
La rueda de los deseos es un espacio de búsqueda, pensamiento, acción, observación, sentir personal y grupal. Creamos aquí encuentros de tradiciones propias: desde lo técnico, lo conceptual–ideológico y lo estético. Accionamos a partir de necesidades personales y grupales.
Investigamos, estudiamos, debatimos el teatro, las palabras, la sociedad. El arte y nosotros mismos como un constante viaje.
ENTRENAMIENTO
Partimos de la idea de un actor flexible. Un actor creador capaz de recibir y transmitir “secretos” de nuestros maestros.
¿Cómo encontrar la auto expresión de cada actor?
Donde veamos reflejada su persona, su pasado, su futuro.
¿Qué provoca la presencia escénica del actor?
Disponiéndose para reaccionar ante estímulos diversos desde una perspectiva grupal.
Construyendo desde lo colectivo y sustentado por el mismo actor, sin delegar la responsabilidad en una figura paternal, sino siendo compañeros-coordinadores en tareas específicas. Conformando así un grupo de trabajo, pero a su vez un modo de vida y una ética.
Textos automáticos, acrobacia, canto, zancos, narración oral, títeres, danza, música son herramientas para enfrentar el proceso creativo y para nutrir el imaginario del actor poeta.
CONCEPTOS E IDEOLOGÍA DE NUESTRO TEATRO
Desde los comienzos planteamos desarrollar dos líneas de trabajo: Un camino de búsqueda permanente sobre técnicas, estéticas y movimientos artísticos y un teatro que busca calles, plazas, escuelas, etc. como escenario para llegar a quienes no se acercan a él. El objetivo final es que la sabiduría haga confluir ambos recorridos en uno. Pero reconociendo que esta búsqueda funciona como motor, conformamos así nuestra poética en la diversidad y en la necesidad de no limitarnos a una forma determinada.
Buscamos raíces, pero desde un punto de vista paradojal, tal como Eugenio Barba plantea: “no implica un vínculo que nos arraigue a un lugar, sino un “ethos” que nos remite a cambiar nuestro horizonte, precisamente por eso nos arraiga a un centro.”
Partimos de la necesidad de definir la propia tradición y de poder inscribirla en un contexto que la conecte a otras.
